A veces las nuevas capas son tan intensas que no nos dejan ver lo que estaba debajo. En el proceso de cumplir con los modelos que la sociedad nos impone, muchas veces tapamos y ocultamos partes de nuestra identidad. Postergamos o reprimimos algunos de nuestros deseos y necesidades. Pero esas necesidades no desaparecen, siguen estando allí, bajo nuevas capas que la aprisionan, y desde allí abajo hacen su reclamo. Sueños y necesidades insatisfechas pueden provocar malestares físicos y emocionales en el presente. Es importante escucharlas y atenderlas para sentirnos más integras y en armonía con nosotras mismas.
Actividad: MI YO ORIGINAL Esta técnica está inspirada en los ejercicios "Mi YO original" y "Elige un color", propuestos por Barbara Sher en su libro Wishcraft.
Ahora vamos a trasladarnos hasta el comienzo del viaje, vamos a encontrar a nuestro "yo original".
- Nos sentamos en una posición cómoda, la espalda derecha, apoyada en el respaldo de la silla, los piés bien apoyados en el suelo.
- Respiramos relajada y pausadamente.
- Relajamo los hombros y el cuello.
- Cerramos los ojos y nos concentramos en la respiración.
Ahora buscamos viejas memorias de nuestra infancia. Vamos a buscar especialmente aquellos momentos en los que podíamos jugar solas o con otros niños.
Buscamos momentos en los que estábamos relajadas, alegres o entretenidas y sin la intervención de los adultos.
¿Qué te atraía especialmente? ¿Qué te fascinaba?
¿Qué activdad disfrutabas especialmente?
¿En qué lugar de la casa preferías estar?
¿Cuáles eran tus juegos favoritos?
¿Qué talentos tenías?
Con esas imágenes en la mente, volvemos a concentrarnos en la respiración. Luego pasamos la atención nuevamente a nuestros piés apoyados en el suelo. Y, suavemente, abrimos los ojos.
Ahora escribimos un párrafo con todas estas ideas, recuerdos e imágenes que recuperamos de nuestra infancia.
¡Y ahora a pintar con acrílicos!
Es el color que representa esas emociones que pudiste evocar en el ejercicio anterior.
2- Con ese color vas a pintar una representación gráfica de esas emociones y vivencias, de esos sueños y talentos. Con ojos de niña, jugando, dejando que la mano se mueva "casi sola".
Ahora vas a tomar el rol del color que elegiste. Ahora ERES el color.
Y hablás y te identificás como ese color.
Tomá nuevamente el diario para escribir unas líneas sobre las cualidades que tenés al ser ese color.
Por ejemplo:
"Soy verde. Soy fresca y natural.
Soy espontánea y represento la esperanza."
Este ejercicio revela partes fundacionales de nuestra identidad. Muestra la esencia de nuestra naturaleza. Características que tal vez no teníamos claramente identificadas, pero que están latentes dentro nuestro.
Aspectos personales que necesitan ser escuchados, atendidos para desarrollarse y hacernos sentir más plenas y auténticas.
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